martes, 10 de febrero de 2009

Ruta de la Reconquista


Al final de la primavera se derrite la nieve de las montañas de Covadonga y los pastores del concejo de Onís suben los rebaños a los pastos de las majadas de altura, en las zonas más inhóspitas y salvajes de los Picos de Europa, abriendo las puertas de los invernales situados en la media montaña para afrontar otra temporada, desentumeciendo las cabañas del letargo invernal y llenando de vacas, caballos y ovejas las camperas de hierba. Los alrededores de los famosos lagos de Covadonga son un escenario ideal para conocer la vida rural que ofrece cada año en los poblados pastoriles, volcados en el cuidado de los rebaños, la maduración del queso y los arreglos estacionales de las majadas. La pintoresca majada de Belbín está formada por un grupo de cabañas en uso ubicadas en una de las rutas con mas historia del Macizo Occidental de los Picos de Europa. Las aldeas ganaderas de Belbín, Las Bobias, El Mosquital, La Cueva y Las Reblagas, todas en la montaña de Covadonga, tenían población estable durante todo el año y eran un paso fundamental en el movimiento de animales, mercancías y personas que transitaban por la ruta de Vega Comeya, Vega Maor, Ostón, Culiembro y Bulnes, atravesando el desfiladero del Cares, conocida en la actualidad como Ruta de la Reconquista por ser el camino utilizado por el derrotado ejército musulmán después de la batalla de Covadonga.
Distancia : 7 kilómetros
Agua : Majada de Belbín
Desnivel positivo de ascenso : 400 metros
Tiempo : 4 horas y media
Principales formaciones : Pastizal de montaña
Edad recomendable : A partir de 8 años
Carritos de bebe : NO
Bicicletas : NO
Puntos peligrosos para los niños : Ninguno

Cómo llegamos
En Cangas de Onís se toma la carretera As-114, dirección Arenas de Cabrales. En la rotonda de Soto de Cangas se gira a la derecha en dirección al santuario de Covadonga, donde comienza la carretera que sube a los lagos. A la altura del lago Enol se deja a la izquierda la entrada del aparcamiento de Buferrea y se sube al del lago Ercina, al final del tramo asfaltado.
De dónde salimos
Aparcamiento del lago Ercina. El acceso a los lagos de Covadonga está restringido en verano. Cuando se llenan los aparcamientos de arriba se sube en autocar desde Covadonga.
Lago de la Ercina
La mayor parte de las personas que visitan Covadonga y ascienden por la famosa carretera de la Vuelta Ciclista, se acercan a los lagos de montaña y caminan por las bellas praderas de los alrededores, contemplado de lejos las formaciones calcáreas, los bosques, las majadas y las cumbres de los Picos. El entorno de Covadonga reúne masas forestales de hayedo, cuencas lacustres de origen glaciar, vegas ganaderas y majadas pastoriles que mantienen las actividades tradicionales en un macizo montañoso donde la naturaleza fluye en estado puro, lejos del uso indiscriminado y el deterioro de los recursos del medio ambiente al que se ven sometidas otras zonas de la montaña cantábrica. La ruta elegida transita por el entorno natural del primer parque nacional declarado de España, en 1916, que incluía exclusivamente las cumbres del Macizo Occidental de los Picos de Europa, entre las provincias de Asturias y León. En 1995, después de 78 años velando por el equilibrio racional de los usos tradicionales y la protección del medio ambiente, desapareció el histórico Parque Nacional de la Montaña de Covadonga y surgió un nuevo territorio , con idéntica catalogación, que acoge los tres macizos de Picos de Europa, otros sectores geológicos de la Cordillera Cantábrica y varias comunidades forestales de la vertiente meridional en las comarcas leonesas de Sajambre y Valdeón, así como el valle cántabro del río Deva. Uno de los aspectos mas interesantes del recorrido es la presencia de numerosas cabañas de piedra y abundante ganado pastando a sus anchas por las extensas praderas. El itinerario no es extremadamente largo ni la orientación es complicada, pero tiene una subida larga y dura desde Vega Comeya al collado de Cantón por un sendero de montaña. El aspectos más importante que se debe tener en cuenta antes de emprender la excursión con niños es la posibilidad de un cambio repentino de tiempo o la aparición de nieblas, que es el peor acontecimiento meteorológico que puede suceder en los Picos de Europa, dada la complejidad de la morfología. El frío y la lluvia se superan utilizando vestuario adecuado, pero las encainadas asturianas se tragan completamente las montañas y es muy difícil seguir cualquier ruta. Los excursionistas novatos suelen sufrir crísis de pánico cuando las nieblas atrapan el paisaje y comienzan a equivocarse en la elección del camino, llegando incluso a perderse o experimentar sensación de peligro. El recorrido, con paradas, puede llevar medio día a ritmo de los niños, y la montaña de Covadonga es un territorio imprevisible. En esta ruta, más que en cualquier otra de la guía, conviene ser prudentes, preguntar por las previsiones climatológicas a los guardas del parque en el Centro de Visitantes y tener experiencia en las caminatas por montaña. La excursión parte del lago Ercina, que es una esplanada pedregosa en medio de las praderas que rodean las orillas del lago. A un lado hay un restaurante que ofrece un menú de platos típicos. La excursión comienza por el lado contrario al bar y entra en la pasarela de madera que baja a los restos de la mina de Buferrea. En la entrada de las escaleras hay marcas amarillas y blancas de los senderos del parque. El extraño paisaje de las minas es un escenario singular. El laberinto de pináculos, cárcavas y galerías se ha convertido en un parque temático de la minería en los Picos de Europa. El camino está muy bien acondicionado y ambientado con vagonetas, esculuras, paneles ilustrativos y parte de la maquinaria utilizada desde 1877 hasta 1933, cuando se cerró definitivamente la explotación. En la plaza principal se atraviesa el túnel de una vieja galería para acceder a los jardines de un sendero botánico y un edificio que alberga una maqueta del parque nacional. La ruta atraviesa la pista del mirador del Príncipe y baja al Centro de Interpretación, visita amena e imprescindible para acercarse a los valores naturales, históricos y culturales de la montaña de Covadonga y los Picos de Europa.

Senda Frassinelli
La primera parte del recorrido ha consistido en visitar los diferentes atractivos del parque nacional, pero en este punto comienza la excursión senderista. En el jardín del Centro de Visitantes se toma una pasarela de madera que se dirige al aparcamiento de Buferrea y, antes de llegar, se gira a la derecha por un camino indicado como Senda de Frassinelli, en honor al ilustre arquitecto, naturalista y dibujante que fijó su residencia en Corao y participó en el proyecto de construcción de la basílica de Covadonga. La senda dibuja dos curvas en la ladera y entra en el túnel de El Escaleru. En la entrada de la garganta se pueden observar restos de los postes que sostenían la maquinaria para transportar el mineral. El paso es oscuro pero no se necesita linterna. Después se atraviesa una cueva natural por una pasarela con barandilla de madera y aparece el espectacular escenario de Vega Comeya.

Vega Comeya
La ruta sale de la cueva del El Escaleru y gira a la derecha para evitar los cortados de la boca del desfiladero, donde hay una encrucijada de senderos. El camino de la izquierda baja a la vega y se dirige directamente al centro de la enorme hondonada del valle, donde hay restos de los edificios y las infraestructuras de las minas. Nosotros seguimos de frente, a los pies de la montaña por una senda estrecha que pasa por la derecha de las ruinas. En este tramo la hierba y los matorrales son altos y tupidos y tapan el camino en varios tramos. A finales de primavera la nieve que cubre Vega Comeya durante el invierno desaparece y las praderas se llenan de rebaños de caballos y vacas. Los niños correran para todos lados detrás de los potrillos e intentaran hacerse fotos cerca de algún animal. En el caso de apartarse del sendero, que es muy fácil, se desciende sin complicaciones por la alfombra de hierba de las colinas sin cambiar de dirección -este- hasta llegar a la parte más baja de la vega, donde hay un cartel de Vega Comeya. En este punto hay que mantener dirección este y entrar en el valle de las Lampazas, afrontando el tramo más duro de la ruta. El camino está señalizado con marcas rojas y blancas de la Ruta de la Reconquista, GR-202, y sube por un territorio muy húmedo con turbas de barro en la primera parte. A medio camino el valle se abre y el camino se bifurca. Nuestro itinerario sigue subiendo por el sendero de la derecha. La mejor referencia es el enorme monolito aislado del Catón del Texeu, un impresionante torreón de piedra en la parte alta del valle, que habremos de rebasar por la derecha.

Collado del Cantón
El sendero el último tramo por una zona de praderas empinadas y atraviesa la brecha del Colladín del Cantón, baja a un prado y gira a la izquierda, alcanzando al fin el escondido collado del Cantón. El magnífico empedrado del antiguo camino de montaña es un hito de la historia que ha cincelado la cultura tradicional de los pueblos que han habitado en las vegas pastoriles de los Picos de Europa. La ruta desciende por las losas de piedra y entra en la Vega de las Mantecas, otra maravillosa isla verde en medio de un océano de picos grises y crestas calcáreas. El camino coincide con el sendero de gran recorrido GR-202, de la Ruta de la Reconquista, y el sendero del parque PR-PN-8.

Collado de Belbín
En la salida de la Vega de las Mantecas el camino sube al collado de Belbín, donde aparece un cruce con postes de los senderos de montaña. La ruta de la huida de los árabes continúa de frente hacia Vega Maor y el Cares. Nuestra excursión gira a la derecha, rodea el hombro de un monte cubierto de matorral y entra en la majada de Belbín. La mayor parte de las cabañas están destinadas a madurar queso de Gamonedo, otras son refugio y vivienda temporal de los pastores durante el verano y también hay varias con pequeños paneles solares. La aldea de Belbín es un pintoresco reducto de cultura popular, tradiciones y vida pastoril. La excursión atraviesa la majada y sigue por la pista que sube al collado del Mosquital.

Lago de la Ercina
El camino recorre la vega del Mosquital y, al final de la subida, donde la pista traza una curva muy cerrada a la derecha, se abandona la pista por la izquierda para atravesar el enorme collado que separa la vega del Mosquital del lago Ercina, bajando al aparcamiento por la falda del monte. En el caso de seguir por la pista sin tomar el desvío se llegará al mirador del Príncipe y al Centro de Visitantes.

Que podemos aprender
Un relieve que supere los 600 metros de altura sobre el nivel del mar es considerado una montaña. Las montañas se agrupan siempre en macizos, sierras o cordilleras, excecpción de los volcanes, que suelen aparecer aislados y solitarios en cualquier paisaje. Los Picos de Europa son escarpados y agrestes, aparentemente inaccesibles, sobre todo cuando se camina por las laderas de un valle glaciar como el Duje y se observan las cumbres de cerca. En cambio, las cimas grises y desnudas de los universales Picos de Europa son muy jóvenes y todavia están creciendo. En el lugar que ahora ocupan existía un mar primitivo que, al retirarse, dejó al descubierto el fondo marino. Las dos orillas de aquel mar remoto comenzaron a juntarse, deformando el terreno y cambiando completamente la superficie del suelo. Las partes duras se deslizaron sobre las tierras blandas, al mismo tiempo que se elevaban, dando lugar a las primeras cordilleras. El agua de la lluvia y el hielo de las glaciaciones terminaron de modelar la apariencia definitiva de las montañas actuales. El Himalaya es otra de las cordilleras jóvenes del planeta que todavía está creciendo. 90 de las 100 montañas mas altas del mundo, cuya altitud supera los 7.300 metros, están en el Himalaya, que se eleva a un ritmo de 2 metros cada mil años. Los montañeros tienen dificultades para respirar en las cumbres de las montañas por la falta de oxígeno. El oxígeno es muy pesado y cae hacia la corteza terrestre, donde es abundante y rico. A partir de los 6000 metros de altura es casi imposible respirar sin ayuda de botellas de oxígeno, salvo para los alpinistas, acostumbrados a la actividad deportiva en grandes alturas.El tramo de la excursión mas espectacular para comprender y sentir de cerca la grandeza de las montañas es el paso por el collado del Cantón, al pie del monolito gigante del Cantón del Texeu, entrada natural a la bella majada de Las Mantecas, un mundo de geografía viva en contínua transformación, sometido a la erosión de la lluvia y al cincel del hielo. Los relieves despliegan aristas, agujas, collados, crestas y canales conquistados por los pastores de Onís hace siglos, cuando la vida en las montañas era activa y permanente.

Que más visitar
Covadonga
Alfonso I fundó una capilla en el año 740 en la Cova Dominica -en el mismo lugar donde, según la tradición, se produjo la intervención mariana que ayudó a los cristianos a derrotar al ejército árabe en el año 772-, instalándose en el lugar una comunidad de doce monjes benedictinos. La Colegiata de San Fernando se fundó en el siglo XVI y en 1635 se creó un colegio de agustinos. El primer proyecto de la basílica fue dibujado por R. Frassinelli en 1874, pero hasta 1901 no se levantó el hermoso edificio que puede contemplarse en la actualidad. La Cueva Santa es uno de los rincones mas venerados en el entorno de Covadonga.

Cangas de Onís
El monumento más visitado y fotofrafiado de la antigua Canica romana es el célebre puente del río Sella, llamado romano, aunque se levantó alrededor del siglo XIII y en estílo gótico. La capilla de La Santa Cruz es otro monumento emblemático de la villa. Está en el barrio de Contraquil y fue ordenada construir por el obispo Astenio, en el año 437, sobre los restos de un dolmen instalado en el lugar hace unos 5000 años, con unas inscripciones que los especialista no consiguen descifrar. La capilla albergó la cruz de madera que Pelayo portó como insignia en la batalla del monte Auseva contra los árabes y que se convirtió en Cruz de la Victoria al ser recubierta de oro y piedras preciosas.

Datos prácticos
Dónde dormir
Hotel Puente Romano. Puente Romano, s/n 33550 Cangas de Onís. Tlf. 985.84.93.39. Palacete del siglo XIX en las afueras de la villa, cerca del puente del Sella.
Hotel La Salmonera. Ctra. del Pontón N-625. km 2 33550 Cangas de Onís Tlf. 985.84.92.13. Antiguo caserón restaurado en 1990 en las afueras de la población. Equipamiento completo y restaurante de cocina regional.
Hotel Piloña. San Pelayo, 19 33550. Cangas de Onís. Tlf. 985.84.80.00. Habitaciones confortables con teléfono, televisión, y calefacción. Restaurante individual.
Hotel la Ablaneda. Ctra. de Covadonga s/n. 33589 Soto de Cangas. Tlf. 985.94.02.45. Casona típica del valle decorada con forja y madera. Restaurante de cocina regional.
Dónde comer
Hospedería del Peregrino. Real Sitio de Covadonga s/m, 33589, Covadonga. Tlf. 985.84.60.47. Fabada asturiana, merluza a la cazuela, pollo de aldea y postres caseros.
El Llagar. Av. de Covadonga, 20. 33550 Cangas de Onís. Tlf. 985.84.80.12. Fabada asturiana, poste asturiano y cebollas rellenas.
Los Arcos. Av. de Covadonga, 17. 33550 Cangas de Onís. Tlf. 985.84.92.77. Ensalada de caballa con pisto, manos de cerdo rellenas de carrilleras y rape con arroz.
El polesu. Angel Táramo,3. 33550 Cangas de Onís. Tlf. 985.84.92.48. Fritos de bacalao, tortilla de sardinas y casquería. Postres caseros
Sifonería. San Pelayo, 28. 33550 Cangas de Onís. Tlf. 985.84.90.55. Antigua sifonería del siglo XIX convertida en mesón y restaurante. Cocina regional, quesos y conservas.

Minas de Buferrera
Los romanos fueron los primeros en explotar masivamente las riquezas minerales de los Picos de Europa, el antiguo monte Vindio, del que las primitivas tribus celtas dijeron que "antes subirían las olas del mar que las huestes de Roma". La explotación de Buferrera era mixta, alternando la extracción a cielo abierto con la excavación de galerías con idéntico fin. El sistema para arrancar el mineral en ambos casos era bastante simple y consistía en rebajar el suelo a base de pico y pala, lavando después la tierra con el agua del lago de la Ercina, para dejar a la vista el material buscado. El resultado es un paisaje d pináculos, depresiones, cavidades y curiosos pasadizos.
Caprichos de la geología
La geografía de los Picos de Europa presenta un paisaje geológico complejo y particular, un llamativo sistema de distribución de zonas de pastizal en el límite superior de las masas forestales, sobre los valles fluviales. Las enormes acumulaciones de rocas calizas, que fueron amontonadas durante las últimas etapas glaciares en la media y alta montaña, han sido afectadas por los fenómenos erosivos y la estabilización de la superficie del terreno, permitiendo a los materiales de aluvión, arrastrados por el agua de la lluvia y el hielo, rellenar y enriquecer el antiguo suelo calcáreo de alginos sectores de los Picos, dando lugar a pequeñas islas de pasto rodeadas de grandes extensiones de matolrral, hayedos y murallas de piedra.

Acónito azul
El acónito azul es un planta muy bonita y bastante frecuente en el paisaje de la media montaña de los Picos, asociada a las zonas de pasto o a suelos que han sufrido una fuerte deforestación pero mantienen un alto grado de humedad. El tallo es largo y las flores de color azul violáceo. Los pastores llaman a la planta "matalobos", por su toxicidad. El acónito produce un alcaloide tóxico llamado acontina, considerado uno de los venenos mas potentes que se conocen. Aunque se usa en medicina como antineurálgico, una dosis de un miligramo es suficiente para terminar con la vida de un adulto. Surge en pequeños grupos cerca de otras plantas venenosas como el eléboro o el beleño negro.

Ruta de la ReconquistaEn el año 722 el emir árabe Alkama envió un ejército de cien mil musulmanes a la montaña de Covadonga con intención de terminar definitivamente con las revueltas de los cristianos rebeldes, refugiados en el monte Auseva bajo las órdenes de un insurrecto incorregible llamado Pelayo. Los astures, embriagados del valor infundido por la aparación de la Virgen en la Santa Cueva, se defendieron de los árabes lanzando piedras y troncos desde las cumbres de los montes. El ejército sarraceno sufrió una importante derrota y terminó huyendo por los lagos de Covango, el Cares, Bulnes y Áliva, con intención de atravesar la cordillera Cantábrica, para sucumbir poco a poco en las canales, barrancos, jous y collados de los Picos. La Ruta de la Reconquista, señalizada con las marcas del sendero GR-202, sigue el trazado de aquella trágica retirada.

Refugio de anfibios
Situada a 1.108 metros sobre el nivel del mar,la cuenca glaciar del lago de la Ercina se encuentra en clara regresión debido al rebase de la cubeta donde se remansan las aguas procedentes de la lluvia y el deshielo del sector occidental del Cornión. La escasa profundidad, que apenas sobrepasa los dos metros en la parte mas honda, y el carácter pantanoso debido, precisamente, al mencionado retroceso del lago, constituye un entorno ideal para la proliferación de anfibios, como el tritón alpino, o el sapo partero. También es un buen lugar para observar diversas aves acuáticas, como el ánade real o la focha común, y peces como la tenca y la trucha arco iris.
Equipo
Cuaderno de campo para dibujar las cabañas pastoriles y los paisajes de montaña.
Actividades
1.- Buscar anfibios en la orilla del lago Ercina y, sobre todo, en las tuberas de Vega Comeya, refugio natural de salamandras y tritones.
2.- Observar las flores y plantas que crecen en las praderas de Vega Comeya con ayuda de una guía de botánica, intentando distinguir las venenosas, las carnívoras y las inofensivas.
3.- Visitar las cuevas de maduración del queso Gamonedo en Belbín.
4.- Tomar notas sobre geología en el Centro de Visitantes y tratar de interpretar después con ellas el paisaje durante la excursión.

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