miércoles, 18 de febrero de 2009

Cascada del Taballón


El parque natural de redes es un lugar extraordinario para el excursionismo y las actividades al aire libre. Los valores naturales, culturales y etnográficos del espacio protegido están incluidos en las redes mas importantes de protección y conservación de la naturaleza. Además de parque natural, que es la máxima categoría otorgada por la Red Regional de Espacios Protegidos de Asturias, también fue declarado reserva de la biosfera por la UNESCO en 2001, pertenece a la Red Natura 2000 y es Zona de Especial Protección para las aves (ZEPA)desde el año 2003. El último reconocimiento otorgado a los paisajes de Redes es la Certificación Q de calidad turística, obtenida en el año 2005. Todas estas consideraciones han favorecido el desarrollo de acciones y proyectos que facilitan el acercamiento del medio ambiente de Redes a todos los visitantes que recorren la cuenca alta del río Nalón para comtemplar la belleza de la naturaleza cantábrica. En nuestra guía hemos seleccionado las tres rutas que no hay que perderse dentro de la variada oferta senderista del parque natural. La primera excursión es la única que presenta un punto conflictivo de orientación pero se puede evitar volviendo por el mismo camino. La ruta sube a la cascada de Taballón de Mongallu, un bello salto de agua en la soledad petrificada de un circo glaciar que ha sido declarado Monumento Natural por el interés geológico y sus valores naturales y educativos.

Distancia : 8 kilómetros
Agua : Fuente del Monte Sapereu
Desnievel positivo de ascenso : 160 metros
Tiempo : 3 horas y media
Principales formaciones : Robles y hayas
Edad recomendable : A partir de los siete años
Carritos de bebé : NO
Bicicletas : NO
Puntos peligrosos para los niños : Ninguno
Como llegamos : Desde Oviedo por la carretera AS-17, conocida como el Corredor del Nalón. Pasar por Langreo y en Pola de Laviana tomar la dirección del puerto de Tarna.
De dónde salimos : Tarna, junto al puente del río Nalón. El pueblo de Tarna es la última localidad antes de coronar el puerto.

Tarna
El panel informativo de la excursión a la cascada del Taballón de Mogallu está en la entrada del pueblo de Tarna, al lado del puente del río Nalón. La ruta está señalizada con las marcas blancas y amarillas del sendero de pequeño recorrido PR-AS-60 y sube por la empinada rampa del camino del cementerio. El tramo que recorre el hayedo del Monte Seperu hasta la cascada es de acceso restringido en determinadas épocas del año, según el riesgo de incendio o las temporadas de cría de algunas especies protegidas, por lo que antes de iniciar la marcha hasta el salto de agua de Redes conviene consultar la situación en las oficinas del parque.
El primer repecho es el mas duro, como ocurre con este tipo de caminos rurales, pués la mayor parte de los pueblos de montaña están rodeados de laderas escarpadas. A los pocos minutos de caminose pasa el cementerio y la vereda entra en una zona de pastos. Las empinadas parcelas están separadas mediante unos muros de piedra y tupidas hileras de abellanos silvestres entre enormes hayas. La exhuberancia de la vegetación apenas deja ver el fondo del valle entre los troncos de las viejas hayas, mientras que las copas de los árboles lo cubren todo con una acogedora penumbra. El primer kilómetro de la excursión se mantiene en una pendiente casi costante, pero no hay que perder el ánimo. Poco a poco se gana altura por el bosque de hayas y a 900 metros de la salida aparece el cruce de la majada de Terreros. En este punto sale un camino a la izquierda que sube al paraje del Llano del Toro, refugio de dos monumentales robles conocidos como los Rebollos del Llanu'l Toru. La visita a los dos venerables señores del mundo forestal de Redes supone añadir más de una hora a la excursión y una intensa subida hasta los árboles.
El itinerario principal deja el desvio de los árboles centenarios a la izquierda y continúa de frete por la pista principal. La ruta gana altitud, el camino pierde desnivel y entra en la espesura del hayedo del monte Saperu, refugio de urogallos, corzos y jabalies. A los dos kilómetros de Tarna la pista termina en una pequeña placita donde hay un banco y una fuente de agua fresca. Este es un buén lugar para tomar un respiro porque, de momento se terminan las cuestas, pero también los buenos caminos. La excursión avanza de frente por un sendero que sale de la placita y se interna en el hayedo. La vereda comienza superando varios repechos fáciles entre las raíces de las hayas y sale del bosque por unos claros poblados de acebos y helechos. Al fondo se pueden ver las praderas de la majada de La Campona enterrados en el anfiteatro geológico del circo del Taballón de Mongallu. Desde aquí la cascada también es visible con ayuda de prismáticos o si se tiene muy buena vista, pués si se visita por primera vez el monumento natural es difícil descubrir al primer vistazo y desde tan lejos el velo de espuma blanca del salto de agua.
El sendero desciende por los claros del bosque y entra en la majada de La Campona. Los pastos están abandonados y las cabañas en ruinas, pero en verano suben vacas a pastar en las inmediaciones de la cascada y el ambiente de montaña se anima con los rebaños de los pastores de Tarna. El descenso termina en el circo glaciar del Taballón de Mongaliu y el camino recorre las extensas camperas de hierba por la izquierda de unos muros de piedra. El centro de los prados -por cuya derecha discurre una calleja, camino tradicional entre dos muros de piedras, con el suelo de hierba- es el punto que conviene localizar adecuadamente para hacer el camino de vuelta por la hierba del Nalón sin desorientarse. De momento hay que continuar de frente por el sendero señalizado con marcas blancas y amarillas.

El sendero PR-AS-60 recorre las praderas de La Campona y atraviesa el arroyo de Mongallu, girando a la izquierda inmediatamente después por la empinada orilla del cauce sin entrar en los campos de pasto. Para acceder a la base de la cascada hay que subir unos metros por la orilla y volver a cruzar el arroyo hacia la izquierda, dejando el sendero que sigue de frente por la derecha del arroyo y del salto, tomando el rumbo del puerto de las Señales por la Sierra del Mongallu, señalizado con las marcas del sendero PR-AS-60.1. El tramo final hasta el velo de espuma es una subida corta por una incómoda pedrera de cuarcitas blancas muy sueltas y resbaladizas. Al pie de la cascada hay un panel informativo de los valores naturales y el interés geológico de la famosa cascada del Taballón de Mongallu.

La Campona
Después de merodear por el entorno de la cascada hay que bajar la cuesta de la pedrera, atravesar de nuevo dos veces el arroyo y llegar al centro de las praderas de la Campona. En los folletos de los senderos del parque está muy claro el desvío, incluso reflejan las ruinas de la majada con un cuadro rojo, pero sobre el terreno se puede dudar; pués no fácil descubrir a la primera el sendero del medio cubierto por una forma de hierba. Las referencias más claras, además de las coordenadas GPS, son los muros de piedra que marcan la entrada de la calleja, situados ahora a la izquierda del sendero según vamos de vuelta a Tarna; y las ruinas de la cabaña, que se ven tras el muro. En el caso de tener muchas dudas es mejor volver a Tarnapor le mismo camino y evitar complicaciones. El único tramo dudoso, al margen del anterior, es la salida del sendero principal hacia la izquierda, pero tampoco entraña mucha dificultad porque las paredes de piedra lo cercan. A los veinte metros del desvío se atraviesa una reguera poblada de jaras y matorrales y aparecen en el muro de la derecha las marcas de pintura blanca y amarilla del PR-AS-60.1, junto a un roble. El sendero continúa en la misma dirección y a los pocos minutos conecta con una vereda que sale a la pista que desciende por el hayedo del monte Saperu.

L'Amadiella
La bajada por el hayedo es larga pero entrenenida. El camino resulta cómodo y nos ofrece la opotunidad de disfrutar de la fauna de Redes. El bosque se extiende hasta las orillas del río Nalón y durante todo el descenso el paisaje es salvaje y agreste, apropiado para encontrarse con corzos, zorros, jabalies y otras especies que habitan en la frondosidad del bosque. La pista llega al río Nalón, atraviesa el cauce por un puente y sube a las ruinas de la aldea de L'Amadiella. En el cruce de las viejas cabañas hay que girar a la derecha, salir a la cuneta de la carretera y avanzar por ahí durante unos cien metros. Las marcas de pintura amarilla y blanca indican el punto donde hay que dejar el asfalto y entrar en una vereda que discurre paralela a la carretera. En varios tramos el sendero está cerrado por la vegetación y conviene llevar palos para romper las zarzas y los matorrales que tapan el camino, especialmente a finales de verano, cuando la maleza invade los senderos que no se utilizan regularmente.
Tarna
El camino pasa por las instalaciones de una depuradora, recorre las huertas de los vecinos de Tarna y termina en el punto de partida, a la entrada del pueblo.
Qúe podemos aprender.
Primeros auxilios
En este pequeño espacio no vamos a enseñar el boca a boca, ni a hacer torniquete o entablillar un brazo, ni siquiera vamos a hablar de los accidente graves que requieren la presencia de un médico o un especialista en primeros auxilios. Una buena guía de primeros auxilios o un manual básico de medicina de montaña trata a fondo el tema y no debe faltar nunca en la mochila de una familia senderista. En las excursiones por la montaña pueden terner lugar imprevistos o pequeños accidentes que desencadenen una lesión o una ligera complicación de salud. Quemaduras, insolaciones, picaduras, contusiones o calambres son algunos de los inconvenientes que pueden estropear un buén día en el monte. La mayoría de las veces están ocasionados por las eventualiades del medio ambiente. La lluvia, el sol, el frio, los insectos o una mala digestión provocan trastornos físicos que pueden tener solución sobre la marcha con un poco de prudencia, sentido común y un botiquín de primeros auxilios.
Las heridas superficiales se curan bien con agua y un poco de antiséptico. Hay que observar la parte dañada y extraer con unas pinzas todo aquello que pueda infectar la herida. Una exposición larga al sol puede provocar insolaciones: sube la temperatura corporal, baja el pulso y puede llegar a sangrar la nariz. Hay que poner al afectado a la sombra, salpicar el cuerpo, especialmente la cabeza, con agua fría y hacer que tome un baño si hay un rio cerca. Las quemaduras se tratan también con agua fría durante, al menos, un cuarto de hora; después se cubren con una gasa y una tela limpia; nunca se han de reventar las ampollas ni poner hielo sobre las quemaduras.
En caso de mordedura de serpiente o roedor no hay que aplicar ningún producto farmacéutico, solo lavar la herida con un poco de agua y tapar con una venda. Es muy importante identificar al animal que ha producido la herida para que el médico sepa el antídoto que se debe aplicar. Las picaduras mas peligrosas las producen los animales marinos: medusas, peces arañas, rayas, anémonas y especies similares. En la montaña es recomendable llevar amoníaco dentro del botiquín para tratar las picaduras de insectos. En el caso de abejas y avispas hay que saber si álguien de la familia tiene alergia a este tipo de insectos y añadir al botiquín el medicamento adecuado por si ataca un enjambre.
Los calambres se producen por cansancio, falta de forma física -sobreesfuerzo- o deshidratación corporal. Antes de llegar a una situación de absoluta fatiga hay que prevenir los calambres tomando agua con sales minerales, bebidas isotónicas y alimentos ricos en glucosa, así como conocer el límite físico personal. En una ruta por la montaña hay que contar siempre con el tramo de vuelta. Las ampollas son otra de las sorpresas que puede deparar una excursión. Es importante actuar antes de que la ampolla se reviente. En cuanto se note la rozadura hay que pinchar la bolsa con una aguja mojada en atiséptico, efectuando dos agujeros para que salga todo el líquido y la piel vuelva a pegarse. Existen apósitos especiales que se pegan sobre la ampolla y permiten terminar la excursión sin mas contratiempos.

Qúe mas visitar
Museo de la madera y la madreña
Situado en el pueblo de Veneros, es una casona del siglo XVI, alberga una interesante exposición donde observar los distintos tipos de madera utilizados para fabricar utensilios domésticos e instrumentos musicales al modo tradicional. El museo cuenta con una sala de audiovisuales, paneles divulgativos y colecciones de piezas originales. Horario de verano : 15 de Junio a 15 de Septiembre, martes a domingo de 12 a 14 y de 17 a 19. Horario de invierno: fines de semana de 12 a 14 y de 16 a 18. El resto del año visitas concertadas. Tlf. 985.60.80.97. En Veneros se puede ver también un hórreo del siglo XVI con adornos tallados.
Taller de la madreña
En la población de Pendones. Está dedicado al laborioso proceso artesanal de elaboración de la madreña, el calzado típico del medio rural del concejo de Caso y Sobrescobio. La exposición muestra la fabricación de las piezas desde los primeros pasos, cuando se corta a hachu la madera de haya en el menguante, siguiendo con un rebaje del papu, marcando la boca y la cumbrera mientras adquiera la forma adecuada, hasta los últimos retoques de los peales y el calcañu, taladrando la madreña para dejar la pieza lista para el alisado, acuchillado y ahumado. Los horarios y el teléfono de información son los mismos que los del Museo de la Madera de Veneros.
Datos prácticos
Dónde dormir
Hotel La Aldea Perdida. Prieres, 16. 33994 Prieres. Tlf. 985.62.82.79. Alojamiento rural en un tranquilo pueblo del concejo de Caso. Pertenece a la red Casonas Asturianas. Salón con chimenea y vistas a los paisajes de Redes. Habitaciónes con baño, teléfono y televisión.
Complejo Agroturístico Reciegos Reciegos, s/n. 33990 Campo de Caso. Tlf. 985.60.80.68. Instalado en una finca rodeada de espacios verdes. La actividad principal es la producción de queso casín. Las habitaciones tienen buenas vistas del valle del Nalón. En los espacios comunes hay slas de lectura, biblioteca y galerías acristaladas.
Apartamentos La Lastra. Avda. de la Lastra, s/n. 33990. Campo de Caso. Tlf. 985.60.80.84. Casona asturiana del siglo XVIII con jardines y sosiego por todos lados. Decoración con muebles de varias épocas.
Hotel La Plaza Plaza. del Ayuntamiento s/n. 33990, Campo de Caso. Tlf. 985.60.80.10. Céntrico y animado. Habitaciones acogedoras y bién equipadas. Decoración rústica. Restaurante de cocina típica asturiana.
Apartamentos Aldea Bezanes. Sobrecastiello. s/n 33996 Bezanes. Tlf. 985.61.38.13. Apartamentos individuales de 4 a 6 plazas en una finca ajardinada al pie de la montaña. Equipados con baño, cocina y chimenea.
Dónde Comer
La Bolera. Bezanes s/n.33996 Bezanes Tlf. 985.61.38.65. Cocina típica de la comarca. Pote asturiano, embutidos y cabrito. Postres caseros.
El Parador de Tarna. Ctra. General s/n.33997 Puerto de Tarna . Tlf. 985.61.37.96. Es el restaurante del hotel, situado a mayor altitud del parque de Redes. Cocina tradicional asturiana.
Casa Juaquin. Pendones s/n 33996, Pendones. Tlf 985.61.37.25.Cocina asturiana y platos de caza.Truchas del Nalón, jabalí estofado, fabes con jabalí y venado. Carta de sopas y postres caseros.
La Campa. Cruce s/n, 33990 Campo de Caso. Tlf. 985.60.80.69. Guisos caseros, carnes de vaca y caza y embutidos de la zona. Postres caseros.
Arnicio. La Huerta, s/n. 33990 Campo de Caso. Tlf. 985.60.80.69. Es el restaurante del hotel. Sopa de picadillo, embutidos, carnes de la zona y postres caseros.

Tarna, un pueblo nuevo
Tarna es el último pueblo del concejo de Caso antes de salvar el puerto de Tarna y entrar en las tierras leonesas de Valdeburón. El uniforme y llamativo trazado del pueblo se debe a la reconstrucción completa del lugar después de la guerra civil por el Servicio de Regiones Devastadas. La población original fué totalmente destruida en los bombardeos que tuvieron lugar durante los combates que enfrentaron en octubre de 1937 a las tropas republicanas de El Coritu y las brigadas navarras del general Muñoz Grandes. Las fuerzas nacionales rompieron la barrera republicana del frente cantábrico y consiguieron el control de la estrategica carretera de Tarna, accediendo en poco tiempo al la zona central de Asturias.

Redes, personalidad forestal
La mitad del territorio del parque natural está poblado por bosques autóctonos en buen estado de madurez y formaciones arboladas de diferentes especies cantábricas. Destacan los hayedos y los robledales de rebollo y roble albar. el abedul montano y el castaño, silvestre o formando parte de las zonas agrarias cercanas a los pueblos, son las especies que ocupan una décima parte de las superficie forestal de Redes desde que fueron introducidos, hace siglos, en los valles de la montaña cantábrica. En rincones preservados del ramoneo del ganado y que reúnen las condiciones favorables aparecen acebos y tejos. En las lindes de los prados y las zonas húmedas suelen crecer gencianas y narcisos.

Puertos de Tarna y las Señales
El puerto de Tarna es un paso histórico y estratégico que ya utilizaron los romanos para abrir una de las calzadas que atravesaban la Cordillera Cantábrica, convertida en camino real por los viajeros medievales que franqueaban la Cordillera camino de Villaviciosa y otras poblaciones de la costa. Una interesante ruta en coche sale de Tarna y asciende por la carretera que une los puertos de Tarna y las Señales, aprovechando las maravillosas vista del macizo Mampodre y las fuentes del Esla; continua el trayecto por el valioso pinar autóctono de Lillo y se completa con una parada en el pueblo de Lillo, con torre medieval, casonas señoriales y una fuente en la plaza que tiene fama de ser la mejor del valle.
Equipo
Manual de primeros auxilios, botiquín básico, navaja multiusos, cremas solares, sales minerales y mucha prudencia antes de afrontar el reto deportivo, así como tener en cuenta la capacidad de cada uno.
Actividades complementarias y juegos
1.- Observar las plantas acuáticas en el cauce del arroyo de Mongallu.
2.- Escuchar los cantos de las aves en el bosque.
3.- Descubrir huellas de animales durante la excursión
4.- Observar la distribución de los pastizales de la Campona en el paisaje de montaña.
5.- Dibujar en el cuaderno de campo las siluetas más curiosas y extrañas de las hayas.

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